Misa de Conmemoración por la Venerable Edel Quinn
Extractos de la homilía del P. Adrián Farrelly, O.P.

P. Adrián Farrelly, O.P.¿Qué fue lo que a Edel Quinn la hizo destacar? Ha habido grandes personas dedicadas a la Legión. Ella se manifiesta siendo muy diferente a los demás. Siempre producía una profunda impresión en las personas. Se las ganó muy rápidamente por su forma de pensar. ¿Qué es lo que ella tenía para producir esto?

Edel Quinn era un ser humano común. Las personas podían ver que ella creía en Dios, que ella experimentaba el amor de Dios en su vida y la hacía feliz; ella creía en lo que estaba haciendo. No solo fue reclutando legionarios si no también queriendo que las personas encontraran a Dios siendo parte de la Legión. Ella nunca permitió que nada la disuadiera. En varias ocasiones encontró oposiciones durante su trabajo en la Legión.

Se enfoco en la bondad. Tuvo el don de la perseverancia. La Legión de María es una organización que asume desafíos que otras personas nunca se atreverían. Así que usualmente la Legión realiza el trabajo más difícil. Sus miembros no temen, no se dan por vencidos fácilmente, tienen esperanza, confían en Dios y en María. Y saben que no están solos. Edel Quinn dijo una vez “Estar simplemente con Él, en unión con María. Amarlo en mi alma durante el viaje, uniendo mis acciones a las acciones parecidas que Él realizo”.

Ella fue una persona extraordinaria. En el año 1930 era prácticamente inusual que una mujer recorriera por toda el África como una misionera laica. No fue algo muy cómodo pero ella nunca se quejó. Y nunca se detuvo. Cuando se puso delicada de salud, tuvo que descansar, pero aún así hacía lo que podía y rezaba por la extensión de la Legión.

Nunca perdió su sentido del humor en todo su sufrimiento. Una vez estaba tan enferma que corrió el rumor por los alrededores de que había fallecido y en varios países del África se celebraron Misas de Réquiem. Cuando Edel se enteró, les escribía y agradecía por las Misas.

Es bueno e importante recordar a Edel Quinn. Ella estuvo adelantada a su época al igual que la Legión de María un gran movimiento laical de la Iglesia. Vio los problemas de su época y los resolvió. Ella tomó medidas. Muchas personas separan su fe de la acción. El mandamiento de Jesús de amar a Dios y a nuestros hermanos esta siempre ante nosotros. Si tenemos una gran fe, el amor al hermano es primordial. Edel Quinn alimentó su fe a través de su trabajo apostólico. Creo que mi vocación sacerdotal fue promovida por el trabajo apostólico que realicé como legionario juvenil en mi pueblo natal en Ardee en el Condado de Louth. No fue lo que di a la Legión si no lo que ésta me dio.

Para Edel Quinn, la Legión le puso de manifiesto lo mejor de ella. El día en que ella se unió a la Legión cambio su vida.

La Legión nunca morirá, nunca pasara de moda. Ésta siempre tendrá un papel importante que jugar en la Iglesia. Cualquier parroquia que tiene la Legión es una parroquia bendecida. La Legión es importante en esta parroquia de San Salvador al responder a las necesidades de ciudadanos extranjeros.

Particularmente admiro a la Legión por sus esfuerzos por predicar el Evangelio a muchos chinos en Irlanda. Es un gran reto, pero ningún reto esta muy lejos para la Legión.

 

“Los milagros ocurren
en cualquier parte, ¿por qué no aquí?
Démonos oportunidad para la gracia
y fe”

Algunas veces la Legión realiza tareas que parecen imposibles. Una vez en Nairobi, cuando las cosas fueron difíciles Edel Quinn dijo “Los milagros ocurren en cualquier parte, ¿por qué no aquí? Démonos oportunidad para la gracia y fe.” Esa fue para mí la clave de su éxito, ella confió en la gracia de Dios y sabía cual era. Ella lo experimento en su propia vida y vio su poder. ¡Gracia y fe!

La Presidenta de Irlanda Mary McAleese visitando la tumba de Edel.
Al recordar a la Venerable Edel Quinn en este 62 Aniversario de su muerte en Nairobi, Kenia, nosotros damos gracias a Dios por su maravillosa vida, por una vida dedicada a Dios y a nuestros semejantes, una vida llena de gracia y fe. Oremos para que los legionarios de hoy por todo el mundo anhelen, oren y experimenten aquella gracia y fe que hizo a Edel Quinn una gran mujer. Amén.
Traducido al idioma español de la Revista Maria Legionis 3 de 2006.